El primer disco siempre es trascendental para la vida de una banda, ya que a partir de este construyen el sonido que probablemente los definirá a lo largo de su carrera. Si bien en general ocurre que esta primera producción termina casi olvidada por la mayorÃa de los seguidores, en otros casos suele pasar que el debut es la obra más destacada de una banda.
Al escucharlo nos encontramos con casi una hora (53 minutos) de pura furia, alguna que otra balada y mucho rock and roll. Las guitarras sucias de Dean DeLeo, una baterÃa poderosa bajo la tutela de Eric Kretz, el bajo certero de Robert DeLeo y la voz rota de Weiland se combinan perfectamente para darnos uno de los más grandes discos de todos los tiempos.
Hablar de los Stone Temple Pilots sin nombrar a Scott Weiland es tan insÃpido como inútil: hasta podrÃa ser frustrante. Nos arrimamos al tercer año de duelo por la muerte del alma mater de una de las bandas más representativas del genuino rock and roll estadounidense y la herida todavÃa está abierta. Pensar en que alguien más pueda reemplazarlo parece un despropósito. Tal vez esa sensación se diluya levemente cuando uno termine de darle varias escuchas al flamante nuevo LP homónimo de la banda, el cual cuenta con la habitual pirotecnia instrumental de los hermanos DeLeo (guitarra y bajo) y Eric Kretz (baterÃa).
En la balada “Thought She’d Be Mine” uno puede jurar y recontra jurar que el que canta es Weiland y pide de vuelta que le apliquen el neutralizador. Melancólica y desgarradora, demuestra que el dolor es lo que nos hace dar cuenta que estamos vivos. “Never Enough” te tira toda la carrocerÃa encima, con un solo magistral de Dean DeLeo. “The Art of Letting Go” y “Finest Hour” son dos nuevas piñas al corazón y vienen justo cerca del cierre del disco, cristalizado con la incandescente y perfectamente orquestada “Reds & Blues”. Pocas veces en el rock hubo tanta incertidumbre como lo hay hoy con Stone Temple Pilots. ¿Habrá llegado la hora de soltar?
Creedence Clearwater Revival: Escucha "Bayou Country" en su aniversario 55.
1969 fue un año altamente productivo para Creedence Clearwater Revival.
Aquella temporada, el conjunto estadounidense publicó nada menos que tres discos: "Bayou Country", "Green River" y "Willy and the Poor Boys". El primero de ellos apareció un 5 de enero y fue el segundo trabajo en la historia de la banda.
En poco más de treinta minutos, el cuarteto entregó una lista de canciones en que destacaba Born on the Bayou , el cover de Good Golly, Miss Molly y Proud Mary , en palabras de John Fogerty su "primera buena canción. TenÃa 23 años, creo, y llevaba tocando música 10 años. Pero reconocà su importancia inmediatamente"
1-BAD BUNNY - MONACO - Nadie sabe lo que va a pasar mañana'
2-Dei V x Bryant Myers - N@RCOTICS
3-Jay Wheeler, Dei V, Hades66 - Pacto ft. Luar La L'
4-BLESSD-RYAN CASTRO-BRYANT MYERS❌HADES 66-PALABRAS SOBRAN
5-Paul Damixie - Drip
6-Nicki Nicole, Young Miko - 8 AM
7-Arcangel - JS4E SR. SANTOS'
8-Young Miko - Lisa'
9-Eladio Carrión BZRP Music Sessions #40
10-DUKI - GIVENCHY